
Ahí estabas, mirando la nada...
Tu rostro mostraba la tristeza, los palos que te da la vida día tras día se reflejan en él y en tus palabras que salen a retazos de tu boca.
A veces intentabas sonreír, pero tu sonrisa no se dignaba a salir.
En tu corta vida has vivido mas entre tinieblas que mirando al sol... normal, aun sigue junto a ti ese velo negro que te impide ver la luz, sonreír, ser feliz.
Un día mas vuelves a casa sin ganas, después de desahogarte recuperas un poco de fuerza para volver a entrar a ese infierno que te consume día a día.
Es de admirar tu fuerza, tu empuje, pero... coges las salidas equivocadas y ahí pierdes todo... cuando te desfasas.
Haz tu vida, deja atrás todo lo que te hace daño, y saca de una vez a la persona que eres, esa que conocí un día y que tanto me impresiono, esa que realmente eres, la alegre, la cariñosa, la bella persona que ahora esta enterrada debajo de esa mascara que el dolor ha hecho crecer en ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario